Tierra, Agua, Aire y Bosques para tod@s
Basta de desmontes, contaminación y desalojos
Mientras el Ejecutivo Provincial anuncia que la semana venidera firmará
"un pacto entre el medio ambiente y el progreso", ONGs ambientalistas
que fueron convocadas para trabajar en la Ley de Bosques emitieron
un duro comunicado en donde reclaman por las propuestas que hicieron
y no fueron atendidas y -al igual que con otros temas- el gobierno
hará lo que le venga en ganas. Dicen que "no fue tenida
en cuenta la advertencia formulada por pequeños productores
y ong socio-ambientales en los “Talleres participativos”,
respecto a la destrucción del bosque nativo por las grandes
corporaciones a quienes se les vuelve a dar la posibilidad de continuar
deforestando, por las extensas zonas verdes incluidas en la llanura
norte y el Valle del Conlara". Sostienen que tampoco importó
la existencia de especies de la flora nativa que se encuentran en
estado de vulnerabilidad o grave peligro de extinción por cuyo
motivo están protegidas por la propia legislación provincial".
El documento lleva la firma de los representantes de F.O.A.P.R.A.;
SAMAY HUASI; YANANTIN; A.P.A.T.A; MERLIMPIO; JUVENAT; PANGEA; EQUILIBRIO
VITAL; Movimiento Campesinos del Valle; ASOPROVIDA: APEYUS; PEUMAYEN;
PIRCAS y Vecinos Autoconvocados de Merlo.
Las organizaciones rechazan "absolutamente el proceso de aplicación
de la Ley de Bosques Nativos en la provincia de San Luis" y luego
dan un detalle de las razones por la que adoptan esa decisión:
- Nos oponemos a la sanción intempestiva de la Ley Nº
IX-0697/2009 con un ordenamiento de los bosques nativos que no se
ajusta a la realidad de la situación del recurso en la provincia,
así como la aprobación posterior de la Resolución
(Nº 123/2010) en lugar del Decreto correspondiente. A través
de estas medidas se validó un Ordenamiento que debía
ser sometido a revisión y adecuación -conforme al artículo
15 de dicha normativa-, acelerando y concluyendo precariamente un
proceso de evaluación, análisis, estudio, consenso y
definición del OTBN que debía ser construido con todos
los actores representantes de la sociedad, a lo largo de un año.
-Manifestamos que la superficie marcada en el mapa como Categoría
III (verde), susceptible de desmonte, no se basa en el recurso agua
disponible para riego, sino en un evidente y forzado proyecto de expansión
de la frontera agrícola, a expensas de los últimos relictos
de bosque de la provincia. Consideramos un acto criminal el desmonte
con fines especulativos, para generar ganancias inmediatas de unos
pocos, destruyendo los recursos.
-Denunciamos que no fue tenida en cuenta la advertencia formulada
por pequeños productores y ong socio-ambientales en los “Talleres
participativos”, respecto a la destrucción del bosque
nativo por las grandes corporaciones a quienes se les vuelve a dar
la posibilidad de continuar deforestando, por las extensas zonas verdes
incluidas en la llanura norte y el Valle del Conlara. Tampoco importó
la existencia de especies de la flora nativa que se encuentran en
estado de vulnerabilidad o grave peligro de extinción por cuyo
motivo están protegidas por la propia legislación provincial
(Ley IX-0309/2004).
-Denunciamos que no se ha legislado a favor de las economías
Regionales y la mayor posibilidad de creación de empleos que
radicaría en los Microemprendimientos rurales y en las Empresas
familiares del tipo artesanal. Lo que debió haber sido contemplado
en la demarcación de la aplicación de la Categoría
II (amarilla), propiciatoria de dichos emprendimientos, haciéndola
extensiva a la mayor parte del territorio no demarcado como Categoría
I (rojo).
-Manifestamos que desde el 15 de junio del corriente año
los representantes de Ongs elegidos para conformar la UCTI*,nos retiramos
de la mesa de diálogo con el Ministerio de Medio Ambiente,
a partir de la maniobra del Jefe de Programa de Recursos Naturales,
que excluyó al representante de Merlo elegido democráticamente
por el grupo de trabajo del Noreste provincial.
-Ese hecho, fue el corolario que terminó de confirmar
que la participación de las Ongs se permitía únicamente
para legitimar el proceso que manda la Ley Nacional 26.331, ya que
ninguna de las propuestas y observaciones presentadas oportunamente
por las ONG fue tenida en cuenta, ni en la Ley ni en los anteproyectos
de decretos reglamentarios.
-Denunciamos que lo que debió ser una instancia de participación
social abierta, efectiva y sin retaceos en la planificación
de las acciones de conservación de los bosques nativos, fue
en realidad un proceso signado por el ocultamiento de la información,
apresuramiento en la aprobación de acciones para no discutir
en profundidad, documentos enviados a último momento, maniobras
de descalificación y avasallamiento para restarle eficiencia
a la participación ciudadana.
- Esclarecemos que las Ongs socio-ambientales NO FUERON parte
de las reuniones con los otros sectores, por cuanto no se puso en
funcionamiento la Unidad de Coordinación Técnica Interinstitucional
(UCTI) creada por el art. 12 de la Ley Provincial de Bosques Nativos,
donde se pudo haber accedido a la documentación e informes
para su análisis y posterior pronunciamiento.
-Por todo lo expuesto, queda demostrado que cualquier propuesta
que fuere presentada no hubiese sido tenida en cuenta, porque el Gobierno
ya había consensuado con los productores agropecuarios y porque
su intención es la de favorecer el desarrollo productivo agropecuario
a través de las grandes corporaciones, sin importar el daño
ambiental por la deforestación que esta actividad conlleva.
TÓPICOS Y APORTES PLANTEADOS POR LAS ONG AMBIENTALES
PARA LA LEY DE BOSQUES NATIVOS DE LA PROVINCIA DE SAN LUIS NO TENIDOS
EN CUENTA POR EL GOBIERNO
La superficie marcada en el mapa como Categoría III (verde)
para las cuencas de Conlara y Quines no se basa en el recurso agua
disponible para riego, sino en un evidente y forzado proyecto de expansión
de la frontera agrícola, a expensas de los últimos relictos
de bosque de la provincia. Sostenemos esto, ya que los trabajos de
investigación a los que recurrió el gobierno para evaluar
el potencial hídrico de dichas cuencas, son inadecuados y/o
imprecisos para este propósito (dicho por sus propios autores),
y en todo caso dan cuenta solamente de la extensión del acuífero
y no de su potencial de riego actual y sustentable.
Los estudios en que se basa el gobierno provincial para asignar
el uso de agua de riego no tienen en cuenta otras actividades humanas
(ni su proyección en el tiempo), tales como el turismo y la
urbanización, las que en el Norte provincial adquieren una
importancia gravitante en el consumo del recurso hídrico.
En virtud de lo expuesto se demanda no avanzar con los desmontes
hasta tanto se haya cuantificado adecuadamente la factibilidad real
de riego que poseen las áreas abarcadas por acuíferos.
Por otro lado se advierte sobre la incoherencia de erradicar
los últimos bosques nativos para implantar supuestos cultivos
bajo riego, cuando existe ya mucha más superficie desmontada
que la que podría ser regada con el agua de los acuíferos
que alberga (nos basamos en cálculos estimativos pero extremadamente
optimistas en cuanto al rendimiento de los bombeos). Cabe agregar
que cerca del 40% de la superficie ya desmontada se halla improductiva
por diversas razones (uno de los motivos es la azarosa productividad
de los cultivos de primera, motivada por la falta de agua al momento
de sembrar).
Consideramos un acto criminal el desmonte con fines especulativos,
para generar ganancias inmediatas destruyendo los recursos.
Por esta razón se considera de vital importancia que se
impongan la clausura inmediata y altas multas (que disuadan a los
especuladores) a las empresas que, habiendo presentado Planes de Aprovechamiento
del Cambio de uso del Suelo, cesaran de producir en el sector destinado
a tal fin (por cualquier motivo que fuere).
En este mismo sentido se sostiene que es ineludible que dichos
Planes de Aprovechamiento tengan plazos superiores a los 20 años
de duración y que –en todo caso- sean ADSCRITOS A LA
PROPIEDAD y no al propietario. Siendo su transferencia al nuevo propietario
inmediata y automática.
Estamos persuadidos de que solamente la clausura absoluta (por
un plazo a determinar) de la superficie del bosque que haya sufrido
incendio, permitirá disuadir a los que utilizan el fuego como
medio para eludir la acción de la ley. Esta medida apunta también
a proteger al propietario potencialmente damnificado por los siniestros
provocados, ya que le resta interés económico residual
a la superficie quemada.
Otra importante inconsistencia del Ordenamiento radica en señalar
como de “poco valor de conservación” (marcándolos
de verde) a los únicos relictos intactos de algarrobales, quebrachales
y caldenales que quedan en toda la provincia.
También merece nuestra reprobación más severa
la exclusión del Ordenamiento de extensísimas zonas
de la provincia, con vegetación autóctona en distintos
niveles de conservación, al dejar sin categoría (en
blanco) mucho más del 50% de la superficie de la provincia.
Es importante consignar que esta omisión viola flagrantemente
lo estipulado por la ley nacional de bosques.
Estos dos últimos tópicos hacen evidente la necesidad
de contar con estudios florísticos (a nivel de comunidad) confiables
y actuales, antes de decidir el valor de conservación de las
diversas formaciones.
La pendiente del 25% elegida arbitrariamente por la autoridad
provincial como criterio para delimitar la Categoría I (rojo)
es violatoria de lo dispuesto por la ley nacional de bosques, que
exige demarcar con rojo toda superficie que exceda el 5% de pendiente.
En referencia a la pendiente, esta deberá formar parte
de los criterios para autorizar los diversos métodos de desmonte
y explotación de los sectores habilitados (por ejemplo se prohibirán
las “topadas” en terrenos con más del 3,5% de pendiente).
A los fines de incorporar a la Categoría I las superficies
que –por pequeñas- no puedan ser individualizadas en
el mapa exigimos que: “Los Planes de Aprovechamiento del Cambio
de Uso del Suelo incluyan un estudio planialtimétrico realizado
por un agrimensor matriculado. Este profesional se hará responsable
de certificar que la pendiente de ningún lugar del proyecto
supere el límite especificado. Las zonas cuya pendiente supere
dicho límite deberán ser excluidas del proyecto y estar
adecuadamente demarcadas en el plano”.
Para todas las categorías se deberán reglamentar
urgentemente los Criterios de Urbanización, especialmente para
aquellos loteos ubicados en zona roja (Categoría I).
En lo que concierne a la formulación, gestión,
fiscalización, monitoreo y modificación de las normas
provinciales, se advierte que solamente se admitirá un Organismo
que dé amplia participación a la Unidad de Coordinación
Técnica Interinstitucional, facilitando los medios necesarios
para el funcionamiento e interacción con la máxima transparencia,
de todas las instituciones y organizaciones tanto civiles como estatales.
En este sentido se plantea que sería de máximo
interés incorporar a la Escuela pública a la red de
monitoreo de los bosques nativos, para que trabaje en colaboración
estrecha con la UCTI en la vigilancia y la educación para la
preservación de los bosques nativos.
Con el mismo fin se debe crear el Cuerpo de Guardabosques Voluntarios,
cuyos sucedáneos (los Guardafaunas Voluntarios) demostraron
tener amplia aceptación y efectividad.
En cuanto a las Economías Regionales, es ampliamente reconocido
que en el Norte provincial la mayor posibilidad de creación
de empleos radica en los Microemprendimientos ruales y en las Empresas
familiares del tipo artesanal. La Categoría II (amarilla) es
propiciatoria de dichos emprendimientos y deberá ocupar la
mayor parte del territorio no demarcado como Categoría I (rojo).
Para facilitar el Desarrollo Productivo de la región Norte
provincial, íntimamente ligado al quehacer turístico,
se promoverá la radicación y sustentabilidad de los
pequeños productores, facilitándoles la Tecnología,
Conocimiento, Financiación y Canales de Comercialización
necesarios para desarrollar su actividad. Éstas medidas se
consideran de vital importancia ya que aseguran la sustentabilidad
de la actividad económica de la aún abundante población
rural en zona amarilla (y roja) y por lo tanto justifican la financiación
con dineros del Fondo de Bosques Nativos (por ejemplo para ampliar
la frontera agrícola merced al riego de terreno ya desmontado,
evitando nuevos desmontes).
Informe: Gustavo Senn
gustavosenn@gmail.com