Cancillería confía en alcanzar en un
acuerdo con China por las trabas a la venta del aceite de soja
El embajador plenipotenciario de Asuntos Agrícolas de la
Cancillería, Carlos Cheppi, anticipó ayer que en los
próximos días viajará a China una delegación
de funcionarios argentinos para seguir evaluando la situación
planteada por las trabas al ingreso de aceite de soja al país
asiático.
Por otra parte, el funcionario aseguró en declaraciones a
Télam durante la presentación del Plan Estratégico
Agroalimentario, que la crisis en Europa podría inducir a una
reducción en los subsidios al sector agrícola.
Con relación al conflicto con China, Cheppi recordó
que semanas atrás "tuvimos una primera reunión
con gente del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria)
y discutimos los temas técnicos por los cuales ellos empezaban
a poner trabas".
Pero el tema es más complejo y está más enmarcado,
más allá de lo técnico, en la relación
comercial bilateral", añadió.
Cheppi adelantó que en los próximos días viajarán
a Beijing funcionarios de las áreas de Industria y Comercio
Exterior "para tratar de abarcar la cuestión globalmente".
"Mi opinión es que se va a llegar en un acuerdo en las
negociaciones, dado que el intercambio con China es muy fuerte y la
relación es muy buena", sostuvo el ex titular del INTA
y también ex secretario de Agricultura.
En cuanto a las chances de solución al problema de los subsidios
a la agricultura en la Unión Europea, en el marco de las tratativas
UE-Mercosur, Cheppi dijo que "hay que ver cómo evoluciona
la crisis, ya que es sabido que hay varios países con problemas
serios".
El funcionario se preguntó "¿cómo van a
seguir con el tema de los subsidios cuando hoy están achicando
gastos por todos lados?"
"Ellos necesitan bajar gastos, y los subsidios a la agricultura
europea siguen siendo muy altos; estamos hablando de 800 a 1.000 euros
por hectárea en el caso de los granos, y a eso se suman las
subvenciones a la ganadería, la maquinaria, etc."
Eso, concluyó Cheppi, "nos perjudica a todos en el mundo,
y sólo países como la Argentina y otros pocos muy competitivos
pueden soportar esa presión".