Pollos decomisados
Serían 6 mil kilos que rompieron la cadena de
frío y hasta se habla de evasión impositiva
San Luis (Pelr) 14-05-10. En la tarde de ayer, personal de Bromatología
municipal, procedió a la detención de un camión,
proveniente de Entre Ríos, cargado con pollos congelados, pero
la temperatura que registraba el acoplado era de 10 grados centígrados
sobre cero, cuando este tipo de mercadería tiene que ser transportada
y almacenada en un rango de 2 grados bajo cero a 2 grados sobre cero
de temperatura. Además, tenía declarado que transportaba
150 cajones, con un peso de 3 mil kilogramos, y a la hora del decomiso
se contaron cerca de 300 cajones, con un peso de 6 mil kilogramos,
lo que evidencia una posible evasión fiscal. Como si fuera
poco, se constató la presencia de moscas entre la carga.
Los inspectores de Bromatología que participaron del procedimiento,
señalaron a Periodistas en la red que uno de los detalles que
los hizo sospechar que la cadena de frío se había roto,
fue que el camión “chorreaba agua, lo que indica que
la carga no está a la temperatura que tiene que estar”.
Respecto de la presencia de moscas entre los cajones que contenían
los pollos, los inspectores señalaron que “se deben a
que los pollos fueron subidos al camión a temperatura ambiente”,
lo que hizo que los insectos fueran atraídos por la mercadería,
puesto que los pollos se deben congelar en planta y pasarlos congelados
a los camiones.
Para el director de Bromatología, Hugo Piola, “el aumento
en el precio de la carne, hizo que aumentara el consumo de pollo”
y por eso muchas empresas dedicadas al ramo, tratan de no perder tiempo
en el congelamiento de los mismos e intentan ganar tiempo embarcándolos
a temperatura fuera de la cadena de frío, con el consiguiente
riesgo para la población que consuma estos pollos.
Piola expresó que, debido a la escasa cantidad de inspectores
que tienen, es fundamental que “el ciudadano se convierta en
un inspector, sabiendo que el pescado y el pollo congelados, no pueden
romper la cadena de frío y esto se nota cuando al transportarlos
chorrean agua, ya sea en los camiones o cuando se los transporta dentro
de los comercios dedicados a la venta”.
Por último, este decomiso, delató la posible comisión
del delito de evasión de impuestos, por parte de la empresa
entrerriana, puesto que el certificado para el SENASA, decía
que transportaba 150 cajones con pollo, lo que representa 3 mil kilogramos,
pero en realidad se decomisaron el doble de cajones, que significan
el doble de peso.
Informe: Carlos Rubén Capella
carlosrcapella@yahoo.com.ar