Fueron diez los delincuentes que robaron en el banco de Congreso
Así lo informó la Fiscalía que investiga el
caso. Reveló que "el golpe fue llevado a cabo por expertos,
que en todo momento utilizaron guantes y poseían un conocimiento
acabado del sistema de alarmas".
La Fiscalía Nacional en lo Criminal de Instrucción
N° 45 de la Capital Federal, a cargo de la doctora Viviana Fein,
Secretaría del doctor Bernardo Chirichella, confirmó
que “la participación de diez personas” en el robo
a la sucursal del Banco Macro ocurrido el pasado fin de semana.
“Respecto a las similitudes y diferencias que el hecho acaecido
en el Banco Río pudiera tener con otros episodios similares,
se está analizando el modus operandi”, informó
el comunicado emitido por Macro, que asegura que "sí se
puede establecer que en el presente evento, por las características
del sistema de alarma, los delincuentes contaban con un conocimiento
cabal de la especialidad".
Al parecer, el sistema de alarmas de la sucursal siniestrada es complejo,
por lo que el robo evidencia que los malvivientes "poseían
un conocimiento acabado de del cableado de las mismas, que le permitió
operar sobre la misma", destacan las pericias de la Fiscalía.
"La división Rastros de la Policía Federal Argentina
trabajó en la pesquisa sobre todo el espacio físico
comprometido de la entidad bancaria, desde el momento inicial hasta
la culminación del evento. También se trabajó
en el inmueble lindero al banco, por el que ingresaron", informaron.
Según el comunicado, “hasta el momento, el peritaje
efectuado sobre el ámbito de físico donde se encontraban
las cajas de seguridad arrojó resultados negativos”.
Si bien las pericias ratificaron que el golpe fue llevado a cabo
por expertos, que en todo momento utilizaron guantes, "las huellas
que pudieran haber sido recabadas por la División Rastros serán
verificadas a fin de determinar si alguna de ellas tiene entidad suficiente
para permitir la identificación de alguno de los implicados".
La inspección ocular del "boquete" por el que ingresaran
los malvivientes a las cajas de seguridad, efectuada por la División
Siniestros de la PFA, determinó que en el hecho se utilizaron
herramientas de precisión, entre las que se cuenta un martillo
eléctrico. Asimismo, poseían un conocimiento pleno del
lugar físico y de la pared donde debían efectuar la
perforación -segundo boquete- para acceder a las cajas de seguridad.
"Los malhechores ingresaron a la sucursal del Banco Macro, a
través de un primer boquete practicado en la pared lindante
con el Instituto de Higiene y desde allí descendieron hasta
la planta baja de la sucursal".
Los trabajos revelaron que "la puerta con clave secreta linda
con la escalera de descenso que permite el acceso al sector de cajas
de seguridad y el tesoro. Allí los malhechores, violentaron
una de las puertas con reja. Posteriormente, realizaron un segundo
boquete que les allanó el acceso a la sección donde
se almacenan las cajas de seguridad. Forzando una segunda puerta de
rejas, ubicada dentro del recinto de las cajas, se hicieron con el
botín".