Brasil pidió "tiempo" para reconocer al nuevo gobierno
de Honduras y reestablecer relaciones
El canciller brasilero, Celso Amorim, descartó hoy la posibilidad
de que su gobierno restablezca las relaciones con Tegucigalpa a corto
plazo y advirtió que ello depende de las medidas que adopte
el presidente hondureño.
Tras haberse reunido en Brasilia con la secretaria de Estado de Estados
Unidos, Hillary Clinton, quien aboga por la pronta reinserción
de Honduras al sistema interamericano, Amorim señaló
que para su gobierno ello requiere "tiempo" y "hechos
concretos", reportó la agencia noticiosa alemana DPA.
Entre las medidas que espera Brasil, Amorim mencionó la posibilidad
de que el ex presidente Manuel Zelaya, derrocado por un golpe de estado
el 28 de junio de 2009, sea autorizado a regresar a Honduras si lo
desea.
Al justificar la resistencia de su gobierno a reconocer la legitimidad
de las elecciones conducidas por el régimen de facto y ganadas
por Lobo, Amorim recordó que Brasil vivió más
de dos décadas (de 1964 a 1985) bajo una dictadura militar.
"Países que sufrieron el trauma de vivir bajo dictaduras
militares durante tanto tiempo no podemos considerar ese tipo de cosas
en forma ligera; la existencia de un golpe militar que derribó
a un presidente electo no es algo que pueda ser fácilmente
absorbido", expresó.
No obstante, Amorim aseguró que Brasil valora "los gestos
tomados por el presidente de Honduras, quien ha hecho movimientos
rumbo a la reconciliación nacional".
Pero subrayó que Brasil espera más: "Debemos operar
con hechos y con tiempo; algunos hechos pueden acelerar el tiempo
y, si no hay hecho alguno, el tiempo no resolverá el tema;
estamos siguiendo todos los hechos con interés, a ver cómo
evoluciona", indicó.
"Sería muy apreciado que se crearan condiciones para
que el presidente Zelaya, si lo desea, pueda regresar al país",
añadió.