Trata de personas y explotación sexual

Nerea Soledad Olivera denuncia haber estado cautiva en un prostíbulo de San Luis

San Luis (Pelr) 19-06-14 Nerea Soledad Olivera, la joven que denuncia por los medios nacionales haber sido víctima de trata en la provincia de San Luis, es la misma chica oriunda de Misiones que fue encontrada en abril del 2007 en el prostíbulo El Triángulo. En la denuncia que viene realizando desde hace algunos días sostiene que a Fernanda Aguirre, la joven desaparecida en el 2004 en San Benito, provincia de Entre Ríos, la conoció en esta provincia. Una jueza confirmó que Olivera era una de las víctimas rescatadas hace siete años.

La orden de allanamiento fue dada por la entonces jueza provisoria Carina Gregoraschuk, quien halló a la menor en el interior del prostíbulo, cuando tendría 15 años. Fue devuelta a su padre, que la habría vuelto a entregar a la misma red.

El testimonio de Nerea Soledad Olivera, de 22 años de edad, es desgarrador, asegura a los medios del país que fue abusada a los once años de edad por su padre y luego vendida a una red de trata y trasladada a la provincia de San Luis, donde fue explotada sexualmente.

La joven asegura que estuvo en varios locales, entre ellos Venus, y que le hicieron un documento con la falsa identidad de Vanesa Niklas y una edad mayor.

En nuestra edición del 17 de abril de 2007, se informaba de una de las detenciones ordenadas por la jueza Carina Gregoraschuk: García, sindicado como uno de los principales proxenetas y capitalistas del juego clandestino de San Luis, fue conducido ante la jueza esposado y con el rostro tapado, y su abogado defensor, Carlos Salomón, señaló a los medios de prensa: "Es muy poco le que podemos decir todavía, lo que sí puedo afirmar es que en la declaración de la chica no hay nada que indique de que se encontraba secuestrada y es esta otra de las infamias que se andan diciendo por ahí. El señor García no ha declarado por el momento y la defensa posiblemente evaluará la posibilidad de acogernos a la garantía constitucional que representa la prórroga de ocho días".

Por su parte, respecto a la causa, la jueza Carina Gregoraschuk señaló que "después de varios allanamientos que dieron como resultado negativo, saltó este caso y el procedimiento lo iniciamos de oficio, por lo que denuncia no hay. Yo solicité que se hicieran todas las averiguaciones para determinar si en esos lugares había menores o mujeres que estén allí por la fuerza. Lo que me decían luego de los procedimientos era que la policía no estaba autorizada a ingresar a las habitaciones.

Respecto el trámite que tuvo el allanamiento efectuado el viernes por la noche, la jueza sostuvo que "la orden se la di a quien era el jefe de Informaciones de la policía (quien en 2013 fue Jefe de la Fuerza, Oscar Papaño) porque yo tenía algunas informaciones de cómo se podía estar manejando este tema dentro del local y me dijeron que cuando actuáramos lo hiciéramos de la manera más sigilosa posible. No tiene nada que ver que el local allanado estuviera cerca de la Comisaría Primera porque estaba habilitado, con libretas sanitarias al día y nada hacía sospechar que allí había una menor, quién ahora está en la Comisaría del Menor a la espera de que los padres vengan a buscarla".

Respecto a las represalias sufridas por el personal de Investigaciones que facilitó el operativo en el céntrico prostíbulo, la jueza señaló: "No me consta que el traslado del personal sea una represalia, más bien me dijeron que el traslado del personal de Informaciones que participó en el operativo tiene que ver con unificar los departamentos de Investigaciones con Informaciones. A mí me llamaron el domingo el jefe de Policía y el nuevo jefe del departamento Investigaciones y me informaron que el comisario Papaño iba a ser trasladado como segundo jefe de la Unidad Regional de Interior, y Papaño me comentó luego que toda su gente estaba siendo reubicada en las comisarías", cita el periodista Gustavo Heredia en la edición del 17 de abril del 2007.

“En abril de 2007, el lugar fue allanado y la joven rescatada, pero como era menor de edad fue entregada a su padre, quien la llevó a Misiones otra vez y volvió a entregarla a la red de trata. En 2008, Nerea quedó embarazada y tuvo una beba en cautiverio. Un prostituyente, se hizo cargo de la nena y se las llevó a las dos, pero cuarenta días después del parto, la obligaba a prostituirse, afirmó María Elena Leuzzi responsable de la ONG que Ayuda a Víctimas de Violación (A.VI.VI.) a los medios.

Tiempo después, el hombre que tiene a la niña, le ofreció a Nerea un pasaje para volver a Misiones, a lo que la joven accedió, pero allí perdió contacto con su hija ya que cuando regresó a San Luis, ni el hombre ni la niña estaban. “Desde que nací, mi único recuerdo feliz fue cuando nació mi hija Luciana porque cuando era chica solamente me explotaban y me mataban a palos”, sostuvo.

Según la víctima, recientemente pudo ver a su hija en una casa en la localidad bonaerense de Ciudadela con el hombre que ella cree que es el padre de la niña, pero éste se negó a entregarle a la nena, que en la actualidad tiene seis años.

“Fui a juzgados, defensorías, a Casas de Justicia, pero nunca le dieron importancia a mi caso. Solamente ahora en A.VI.VI. me atendieron”, aseguró Nerea, quien fue llevada a declarar para contar su caso a la Justicia Federal de San Isidro, donde testimonió durante más de 10 horas.

Olivera quien habría sido capturada en una red de trata de personas desde los 11 años y trasladada desde Misiones a San Luis le contó a los medios del país su desesperación y sus intentos fallidos desde hace cinco años, por recuperar a su hija Luciana, nacida en cautiverio en San Luis, y que está en manos de uno de sus prostituyentes.

“Afortunadamente la señora encargada (Leuzzi), me acogió en su casa como una madre, sin hacer lo que muchas personas me hacían cuando me alojaban: me obligaban a prostituirme y a veces hasta los mismos maridos abusaban de mí. Luego de contarle mi situación y la fea experiencia de vida que tuve que atravesar producto del abandono de mi mamá y el abuso de mi papá, ella me mostró fotos y reconocí a Fernanda Aguirre. Supe que era ella porque tenía un ojo desviado, en ese momento el pelo corto y ahora debe tener mi edad”, aseveró a un medio.

La responsable de A. VI.VI. también aseguró que la joven debía declarar vía telefónica ante la jueza de Paraná Marina Barbagelata, que investiga la desaparición de Aguirre.

Fernanda Aguirre, la joven desaparecida en el 2004 en San Benito, provincia de Entre Ríos, habría estado cautiva en San Luis según el testimonio de Olivera

Olivera relató que tuvo contacto con Fernanda Aguirre en San Luis, donde estaba cautiva en un prostíbulo denominado Venus. Asegura que no podía comunicarse con ninguna de las chicas porque en todo momento había alguien que las llevaba y traía y además de que las mantenían drogadas todo el tiempo. Nerea recuerda que Fernanda estaba embarazada y que dio a luz un varón, en ese lugar y que la obligaron a tener relaciones sexuales hasta el último momento antes del parto.

Que en algún momento, llamaron a las veinte mujeres que estaban cautivas en el lugar para que ayudaran en el parto. Y que después del nacimiento del niño, no volvió a verla.

Asimismo, señaló que la vio en varias oportunidades pero no les permitían hablar, no podían hacer más que lo que ellos decían, que ella fue excluida del grupo porque preguntaba mucho, hablaba y lloraba. “Estoy segura que era Fernanda pero tenía el pelo corto, estaba en un serio estado de desnutrición como casi todas. No me la saco de mi cabeza por su carita y sus ojos, no puedo olvidármela. De ver tantas chicas a ella fue la que más cercana sentí”, dijo a Télam, al mismo tiempo que narró que “yo tenía 15 años cuando tuve contacto con ella, hoy tengo 22, casi 23, es decir, esto pasó hace siete años atrás”.

La información de Olivera coincidiría con dichos de otras mujeres que han testimoniado haber visto a Fernanda Aguirre en locales nocturnos del país. En tanto la policía de Entre Ríos afirmó que desde el punto de visto policial la causa está cerrada pero están a disposición de alguna orden judicial.

Cabe destacar que el Juzgado de Instrucción Nº 6, a cargo de Marina Barbagelata, está en conocimiento de las revelaciones que efectuó Nerea Olivera y tras estudiar el material definirá si merita avanzar respecto de una nueva línea investigativa.
Es válido recordar que tras la desaparición de Aguirre en julio de 2004 en San Benito, -provincia de Entre Ríos- tanto la Policía como la Justicia siguieron varias líneas de investigación, se realizaron rastrillajes en la zona, se la buscó en distintos puntos del interior y del exterior del país, pero nunca se dio con el paradero de Fernanda, que al momento de ser secuestrada tenía 13 años.

Los días posteriores personal policial halló a los que habrían sido los autores del secuestro a través de un pedido de rescate de 2.000 pesos que se efectuó a la familia: Miguel Lencina, un convicto con antecedentes de asesinato, -que tenía salida laboral- fue el principal acusado. No obstante, días después de su detención, fue hallado muerto en la celda de la comisaría quinta de Paraná, lo que generó innumerables dudas.

Además, por el secuestro de la adolescente fueron juzgados Mirta Chávez, -esposa de Lencina- y Raúl Monzón, su primo. Chávez purga una condena de 17 años de prisión, ya que el tribunal la consideró coautora del secuestro. En tanto Monzón, procesado como partícipe necesario, acusado de trasladar a la joven en su auto, fue absuelto.

Inés Cabrol, la madre de Fernanda Aguirre murió de leucemia a los 45 años de edad, el 11 de mayo de 2010, sin conocer cuál fue el destino de su hija.

En tanto, cabe preguntarse cuántos casos de trata de personas, víctimas de explotación sexual lleva adelante el Juzgado Federal de la provincia y desde qué año datan. Además de saber si se está investigando el caso Nerea Olivera, su testimonio sobre Fernanda Aguirre y si la víctima podría ser citada a declarar por algún medio.

Informe: Susana Dromi - Gustavo Senn
dromisusana8@gmail.com - gustavosenn@gmail.com

 

 

 

 

 

 
   
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