Un grupo armado mató a sangre fría a 13 estudiantes
mexicanos
Sucedió la madrugada del domingo, en el marco de una fiesta
en Ciudad Juárez, en la frontera con los Estados Unidos. Los
asesinos habrían sido narcotraficantes mexicanos.
Unos 13 estudiantes del secundario murieron a balazos este domingo,
luego de que un grupo de supuestos narcotraficantes irrumpiera sorpresivamente
en la viviendadonde los jóvenes participaban de una fiesta,
en la Ciudad de Juárez, en la frontera con los Estados Unidos
, y los mataran a sangre fría, informaron fuentes del Ejército
mexicano.
Según los agentes, hombres armados salieron de varias camionetas
y dispararon contra los jóvenes, un grupo de estudiantes de
bachillerato que celebraba en una casa un combate de boxeo.
La sangre se acumulaba en la calle afuera de la casa. "Los hombres
llegaron en cuatro camionetas, bien armados. Entraron a la casa y
balearon a todos, se oían los balazos por todas partes",
dijo a Reuters un vecino del lugar en donde se cometió el crimen.
"Tuvo que haber sido un gravísimo error, sólo
estaban viendo la pelea. No son muchachos malos... no lo son, fue
un error. Se confundieron", dijo Martha Luján, que vive
en el lugar.
Diez chicos murieron en el lugar mientras que los otros tres fallecieron
en hospitales locales, detalló Patricia González, procuradora
del estado de Chihuahua.
El vocero del Ejército, Enrique Torres, dijo que las víctimas
tenían entre 15 y 20 años. Además, otras 17 personas
resultaron heridas durante el tiroteo, algunas de gravedad.
"Eran unos 15 hombres, cerraron las calles alrededor y empezaron
a disparar a la casa, avanzando hacia el interior", indicó
Torres. No quedó claro de inmediato por qué los hombres
armados atacaron a los estudiantes.
En ocasiones anteriores, sicarios han atacado fiestas en la ciudad
en busca de rivales, mientras que ha habido algunos casos en los que
adolescentes se han
visto envueltos en el secuestro de otros jóvenes.
Ciudad Juárez, fronteriza con El Paso, Texas, es considerada
la ciudad más violenta del país y es escenario de enfrentamientos
de cárteles de la droga que se disputan rutas de enervantes
hacia los Estados Unidos.
La violencia está escalando a pesar de la fuerte presencia
de policías y soldados patrullando las calles. Unas 2,650 personas
murieron en hechos violentos relacionados con el narcotráfico
en Ciudad Juárez el año pasado y los asesinatos han
crecido desde que inició el año.
En algunos de los peores ataques, hombres armados han irrumpido en
centros de rehabilitación de drogadictos en la ciudad, donde
se ubican una gran cantidad de maquiladoras, en los últimos
dos años.
Dos incidentes de este tipo dejaron un saldo de 28 personas muertas
en septiembre. México es una ruta clave para la cocaína
proveniente de Sudamérica, además de haberse convertido
en un fuerte productor
de mariguana y heroína.
El presidente mexicano, Felipe Calderón, tiene desplegados
a cerca de 45,000 militares en distintas zonas del país para
combatir a las bandas de narcotraficantes que luchan por las rutas
para introducir drogas a Estados Unidos, el principal consumidor de
estupefacientes del mundo.
Pero la presencia del Ejército no ha conseguido disminuir
la violencia. Más de 17,000 personas han muerto desde que Calderón
asumió en diciembre del 2006, en su mayoría narcotraficantes
por enfrentamientos entre ellos o con fuerzas de seguridad.
El Ejército, blanco de acusaciones de abusos de derechos humanos,
entregó a mediados de enero el control de Ciudad Juárez
a la policía federal, en un intento de Calderón por
refrescar su cruzada contra el narcotráfico en la violenta
ciudad.