Denuncian corrupción en la Cámara Federal
El abogado Mariano Bergés denunció que a través
de una "maniobra delictiva" y el "tráfico de
influencias" los jueces Jorge Luis Ballestero y Eduardo Freiler
denegaron la excarcelación a su defendida, María Victoria
Berisso, y otorgaron el beneficio a la mujer de Juan José Zanola
(La Bancaria).
Sigue la investigación por la mafia de los medicamentos El
abogado Mariano Bergés denunció que a través
de "una maniobra delictiva" y el "tráfico de
influencias" los jueces de la Sala de Feria de la Cámara
Federal de Casación Penal, Jorge Luis Ballestero y Eduardo
Freiler, denegaron la excarcelación a su defendida, María
Victoria Berisso (empleada de la droguería San Javier), en
el marco de la causa que se sigue por el tráfico y adulteración
de medicamentos.
En ese sentido, en un extenso escrito al que tuvo acceso este medio,
el letrado sostiene que los magistrados otorgaron la excarcelación
a Paula Aballay, mujer de Juan José Zanola (ex titular de La
Bancaria, también procesado y detenido), y denegaron el mismo
privilegio a Berisso, a pesar de la similitud entre las causas.
"Si bien la situación de Berisso y de Aballay no son
en puridad exactamente iguales, mantienen dentro del proceso cierta
similitud. Las dos fueron procesadas como organizadoras de una asociación
ilícita, de las previstas en el artículo 210 del Código
Penal", destaca, al tiempo que agrega que "el pronunciamiento
no se encuentra firme".
Además, Bergés pide que se investigue la celeridad
que prestaron ambos funcionarios judiciales, quienes el 15 de enero
pasado (último día que prestaban servicio como magistrados
de la Sala de Feria) otorgaron la excarcelación a Aballay en
condiciones "sospechosas".
Asimismo, advierte: "Es muy importante destacar que los jueces
de Cámara de feria en ese momento no tenían la menor
idea del contenido del expediente principal, que tiene más
de cien cuerpos. Queremos decir con esto que nunca lo habían
cotejado, sencillamente porque había correspondido por sorteo
-en el período ordinario- a la otra Sala del mismo Tribunal".
"No estamos hablando de cualquier legajo. Además de esos
cuerpos, existen escuchas telefónicas, carpetas en cantidad
incautadas, documentación a montones, etc. El auto de procesamiento,
para dar sólo un ejemplo, tiene aproximadamente 200 fojas",
continúa el texto.
"En tiempo récord (...) el mismo viernes 15 de enero
del año 2010, los Jueces Freiler y Ballestero o Ballestero
y Freiler, minutos antes de dejar la Sala de feria, rubricaron la
resolución que dio vía libre a la liberación
de Paula Aballay", explica el letrado.
Bergés denuncia "la existencia de una irregularidad manifiesta,
que surge manifiesta de un simple cotejo de los incidentes excarcelatorios
de Aballay, (la ex subdirectora del Policlínico Bancario, Susana)
Fiona y Berisso llevada a cabo por dos jueces que deberían
ser separados del Poder Judicial".
Por otra parte, el abogado destaca que ambos magistrados atendieron
el caso de Aballay (expediente número 28.812) ignorando que
la situación de la secretaria de Néstor Lorenzo (dueño
de la droguería San Javier e imputado en la causa) tenía
un número de registro previo: 28.808.
Por estos motivos, la defensa de Berisso reclama "se solicite
por donde corresponda el listado de llamados entrantes y salientes
de todos quienes de alguna forma pueden encontrarse involucrados en
los sucesos denunciados. Desde los jueces Ballestero y Freiler, hasta
el fiscal (general ante la Cámara Federal, Germán) Moldes,
pasando por todos los abogados defensores tanto de Paula Aballay como
de Juan José Zanola".
Al finalizar su escrito, Bergés acusa a ambos jueces de haber
"desplegado el tráfico de influencias como delito principal
(..) y el abuso de autoridad como remanente" sobre los que indica
"deben ser prima facie evaluados, sin perjuicio de lo que surja
de la pesquisa, porque el panorama para los dos magistrados puede
agravarse si se acredita de algún modo que la decisión
liberadora de Aballay fue provocada por la entrega u ofrecimiento
de dinero".