Oppenheimer: "Venezuela califica como una dictadura electa"
El periodista y escritor habló sobre la realidad en América
latina. Criticó al gobierno de Hugo Chávez, dijo que
el colombiano Álvaro Uribe "se está cavando la
fosa" y se mostró en desacuerdo con la política
exterior del presidente de Brasil.
Andrés Oppenheimer estuvo en la noche del martes en el programa
Longobardi en Vivo, que se emite por C5N, y analizó la realidad
de Latinoamérica y criticó las políticas de algunos
de sus países, al tiempo que reclamó que se vuelvan
más competitivos en materia económica.
Sobre 2010, pronosticó que va a ser un buen año para
los países de la región, pero rogó que "no
sea un vuelo de gallina, porque algunos países latinoamericanos
van a levantar vuelo, pero si no se vuelven más competitivos
vamos a levantar un poco y después vamos a caer".
Al referirse a Venezuela, el periodista criticó que en libertad
de prensa hubo "un retroceso total a las décadas de la
dictadura". "Es preocupante y es el deber de los periodistas
poner la voz de alerta porque si no hay pesos y contrapesos es un
cheque en blanco para los que estén en el poder", explicó.
A su vez, indicó que el gobierno de Hugo Chávez califica
como una dictadura electa y señaló que se votó
al caudillo caribeño "con las manos atadas". "El
gobierno cerró el canal opositor, Chávez aparece 40
horas por semana en cadenas obligatorias y tiene todos los medios
a sus órdenes. En la última elección, el Ejército
acarreó votos y se contó con el aparato del Estado;
sin embargo, la oposición le ganó la alcaldía
de Caracas. Pero Chávez, por decreto, creó un cargo
por encima y le quitó los recursos. ¿Eso es democracia?
Desoye el voto de las urnas. La pregunta que nos hacemos es dónde
está la OEA, los presidentes latinoamericanos, la democracia?",
detalló Oppenheimer.
El escritor del nuevo libro Los Estados Desunidos de Latinoamérica
también hizo un pequeño análisis sobre Cuba y
auguró que tendrá un cambio cuando muera el dictador
Fidel Castro: "Cuando muera creo que es obvio que Cuba va a cambiar.
Es la teoría del péndulo: si vos tenés un péndulo
por 50 años atado contra un lado se va a ir para otro. No me
extrañaría que termine siendo un país de derecha".
Respecto al presidente de Colombia, Álvaro Uribe, opinó
que "se esta cavando la fosa, porque creo que sería un
error si se reelige por tercera vez y parece que a eso va. ¿Con
qué autoridad moral lo va a criticar a Chávez? Si cambia
la Constitución para reelegirse es lo mismo".
Brasil y su mandatario Lula da Silva también fueron puntos
a tratar durante la entrevista a Oppenheimer, quien apuntó
que la potencia sudamericana "tiene la política exterior
más desastrosa", aunque destacó que "internamente
está bien". Sobre esto, criticó que el presidente
brasileño diga que no quiere interferir en asuntos externos,
pero que opine que Chávez es el mejor mandatario que haya tenido
Venezuela cerca de las elecciones y denostó sus vínculos
con el iraní Ahmadinejad.
Sin embargo, elogió cómo llegó a convertirse
en líder sudamericano y que Lula haya seguido las pautas económicas
de Fernando Enrique Cardozo, al tiempo que felicitó al mandatario
de Brasil por no buscar otra reelección.
El derrocamiento de Manuel Zelaya como presidente de Honduras ocupó
un pequeño párrafo en la charla con Marcelo Longobardi
y, si bien consideró que sí fue un golpe de Estado el
que sufrió el mandatario, aclaró que Zelaya "estaba
dando un golpe interno, estaba haciendo el guión de Chávez".
Finalmente, tras elogiar las políticas internas y externas
de Chile y Perú, país que consideró que "va
a despegar" por sus vínculos con los Estados Unidos, llegó
el momento de hablar de la Argentina. "La gente dice que el país
no tiene arreglo, pero las cosas cambian. Si alguien te hubiera dicho
hace 30 años que China iba a ser potencia y que la Unión
Soviética iba a desaparecer hubieran dicho que estaban locos",
subrayó.
"Finlandia era un país pobrísimo - continuó
- En Irlanda hubo hambruna, inflación y corrupción y
sin embargo en 10 años pasaron de ser el segundo más
pobre al segundo más rico de la Unión Europea. Hay esperanzas,
pero las esperanzas no pasan por la materia prima o la historia, al
contrario".
A su vez, luego de criticar la falta de inversiones en al país,
dijo que "la buena noticia es que la Argentina va a tener un
año bueno en 2010 porque el viento de cola sigue. Este no es
un país destruido. Con buenas políticas lo levantás
en medio día. Ahora, lo triste es que toda esa potencialidad
no atraiga inversiones".