El Congreso paralizado
La Cámara de Diputados y de Senadores no sesionaron por falta
de quórum. En la Cámara alta, el oficialismo y Carlos
Menem fueron los grandes ausentes. En la baja, la oposición
no logró reunir el quórum propio.
Los legisladores que fueron elegidos por todos los argentinos en
las elecciones de 2007 y 2009 le dieron esta tarde una nueva bofetada
a las instituciones. Es que las ambiciones políticas de oficialistas
y opositores dejaron al Congreso absolutamente paralizado.
En Diputados, las carencias fueron de la oposición, que sólo
logró convocar a 116 de las más de 140 voluntades que
supo conseguir en sesiones anteriores. La propia titular de la Coalición
Cívica, Elisa Carrió, imputó el parate legislativo
a la decisión de aquellos diputados que decidieron quedarse
en su casa. "¿Cómo puede ser que no logramos juntar
a nuestros representantes a la hora que había sido convocada
la sesión?", se preguntó indignada.
Ricardo Alfonsín, en representación de la UCR, dijo
que el Congreso quedó esta tarde en deuda con la democracia
y pidió que se actúe en consecuencia con las al menos
inesperadas ausencias de ayer.
El Frente para la Victoria, que conduce Agustín Rossi y tiene
como estandarte a Néstor Kirchner en una banca, decidió
no bajar al recinto para eludir la posibilidad de que la oposición
avance para rechazar el DNU que ordenó el pago de deuda con
reservas del Banco Central.
"La responsabilidad del quórum es del espacio que convoca
a la sesión. Nosotros en labor parlamentaria no estuvimos de
acuerdo y por tal motivo decidimos no venir. La oposición tenía
el número necesario para sesionar y no vino. Estas son las
reglas de juego", reflexionó Rossi.
En la Cámara de Senadores, donde el mapa de fuerzas quedó
más parejo luego de la última contienda electoral, la
estrategia del oficialismo y otro llamativo faltazo de Carlos Menem
dejaron a al recinto sin posibilidad de voto.
En este caso, los senadores Gerardo Morales (UCR) y Aldolfo Rodríguez
Saá (PJ disidente) alzaron sus voces para pedir sanciones económicas
para aquellos representantes de las provincias que dejaron sus escaños
vacíos. Así, el Senado no sesionó por cuarta
semana consecutiva.
El oficialismo argumentó que había planteado en labor
parlamentaria que no bajaría hasta que el presidente del cuerpo,
Julio Cobos, retirara la apelación que realizó en el
marco de la causa por la conformación de la comisión
bicameral de trámite legislativo.
Pero la inactividad en la Cámara alta no es sólo imputable
a las ausencias de esta tarde, porque tres semanas atrás fueron
los representantes de la oposición los que se escondieron detrás
de las cortinas para evitar que el oficialismo vote la continuidad
de Mercedes Marcó del Pont en el Banco Central.
Los cambios al impuesto al cheque, el pliego de Marcó del
Pont, las exenciones de costos adicionales a las cuentas sueldo, el
pago de la deuda y una infinidad de temas quedaron en el medio sin
debate, y muchos otros continuarán en el mismo estado en caso
de que unos y otros no asuman con responsabilidad las funciones para
las cuáles fueron votados.